top of page

De la esperanza a la vida

y al nacer la guardería.

Sí fue la ABC

Muy apreciables:

 

Les reconocí desde la primera vez que les vi, iban en colectivo siempre, desbordaban alegría, emoción, esperanza y ganas de vivir. Hoy casi no los reconozco, se han convertido en comercio.

 

Por cierto, la televisora Azteca dice que, como ustedes no pueden llegar a todos los lugares del país, ellos sí lo hacen, y a nombre de ustedes han juntado millones de juguetes que la misma gente aporta, o sea, la gente no podemos dar mejores condiciones de vida para quienes tenemos al lado, pero sí podemos ofrecer un juguete para seguir manteniendo la dependencia y los bolsillos de quienes nos dictan la forma de vivir. Qué contradictoria la vida, una televisora que gana millones de pesos se vuelve Rey Mago con juguetes de la gente para mostrar al mundo entero que ustedes, los Reyes Magos, son injustos e inútiles, pues solo visitan a quienes tienen dinero. Los jodidos, ellos no son dignos de una visita de vuestras majestades. ¿O será que se han vendido a ustedes a los comercios?

 

Según había entendido, los visitantes a la cueva de Belén de Judá ofrecieron lo que tenían, y el escritor del Evangelio dijo que era oro, incienso y mirra para simbolizar en ese texto lo que después comprueba: que el Jesús nacido en la cueva reunía los elementos necesarios para demostrase el elegido de Dios, es decir, el Cristo. Ofrecen oro porque, después, el niño sería coronado rey; mirra para untar su cuerpo, que sería golpeado y asesinado cruelmente, e incienso porque sería elevado a la altura de Dios.

 

Deben saber ustedes que mucha gente sufre por los regalos que entrega en Día de Reyes. Sobre todo ahora que está la competencia llamada Santaclós. Y también se endeudan para vivir una supuesta tradición. Pero resulta que han olvidado su papel principal, que es dar lo que se tiene a los hijos e hijas, dar lo necesario para que sean elevados a la altura de seres humanos.

 

¿Qué es completamente necesario a un niño o niña? ¿Qué papel desempeña un juguete en la vida de la infancia? Con tanto plástico inundando nuestras vidas, ustedes se han convertido en contaminadores del planeta, dejan ganancias millonarias a las empresas productoras del juguete de moda y, con ello, destruyen la capacidad imaginativa, motriz y de interacción de la infancia con su entorno.

 

La producción de millones de juguetes de plástico y ahora compuestos con electrónicos necesita de la extracción de productos del subsuelo, como el petróleo, y aquellos componentes electrónicos necesitan de cobre y silicio principalmente. Es decir, el negocio de ustedes, en aras de una sonrisa al año, está matando el planeta.

 

Que eso produce empleo dirán, y efectivamente así es, en nombre del empleo también devastamos la única casa que tenemos para vivir. Hay muchos que medio vivimos, ya que la megadestrucción que causan los megaproyectos abarca tierras de cultivo, viviendas, lagunas, manglares, lagos, ríos, mares, sitios arqueológicos, montañas sagradas, cielos y pozos.

 

Un juguete que hace sonreír a un niño/a también es parte de la crisis civilizatoria que vivimos y que ya equivale a la amenaza de una bomba atómica. Pero la lista de agravios nos deja pensando que el problema ya rebasa a Hiroshima. Que el problema es Nagasaki, la destrucción disfrutada, gozada, el exterminio planeado desde la conciencia inmunda del daño que se causa.

 

Además del ecocidio, el genocidio, el feminicidio que nos son tan familiares, surgen nuevas categorías de muerte, como el juvenicidio. Los nombres de los responsables son los de siempre: compañías mineras, TV Azteca, Sagarpa, Conafor, Profepa, Semarnat, “Caballeros” Templarios, diputados, senadores, gobernadores de cualquier lugar, Ocean Garden, Antorcha Campesina, PGR, MacDonald’s, Registro Agrario Nacional, Comisión Federal de Electricidad. Hay gente asesinada, encarcelada, desaparecida, perseguida.

 

Una pregunta que tengo desde la infancia es ¿a dónde se meten cuando no es Día de Reyes? ¿Qué hacen el resto del año aparte de tomarse fotos en las alamedas? ¿Trabajan siendo cómplices del exterminio de los pueblos originarios?

 

¿Es más difícil ahora sonreír? ¿Hace falta un juguete para ver feliz a un niño? ¿No sería más feliz si, en lugar de Prospera y un juguete, se dejara vivir en la paz del trabajo y convivencia con la naturaleza a los pueblos originarios? ¿No sonreíamos más y sin fingimiento cuando nos juntábamos de frente para celebrar la vida?

 

Aún podemos reconstruir la vida, pues “somos los hijos del maíz que no han podido destruir”. Así que, cuando se trata de ataques a los pueblos y los colectivos, no faltan las ideas para resistir “porque donde ellos reprimen, nosotros nos organizamos”. Y en lo que respecta al planeta que habitamos, no faltan las ideas para su defensa. “Nosotros somos vida”, por eso debemos defenderla. Que es necesario concienzar que “todos así aislados estamos impotentes, pero ya juntándonos nos hacemos fuertes”.

 

Habrán de pensar ustedes, mis queridos Reyes Magos, que estoy regañándoles o reclamando, no, para nada, les estoy proponiendo que volvamos la mirada a lo esencial, a lo necesario paa vivir. Si un niño necesita cultivar su capacidad imaginativa, motriz y de interacción de la infancia con su entorno, ¿qué hacemos para que eso sea posible?

 

Les agradezco la paciencia para leer esta carta después de esta jornada millonaria. Esperamos encontrarnos el próximo año. Les envío el deseo y buena vibra para que ustedes no engrosen las filas de los que nos faltan en las escuelas y en los pueblos indígenas.

 

P.D.: Esperamos juntar a todos los Reyes Magos con firmas y credenciales este año para decidir en favor de la vida. ¿Es posible juntar 10 mil firmas comprometidas?

 

 

Con cariño

Manuel

Carta a los Reyes Magos

Manuel Antonio Ruiz

bottom of page