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22/11/2016

 

Si no creyera en la locura de la garganta del cenzontle…

(Meche Sosa)

 

Fue en febrero de 2012. Los jóvenes del colectivo Utopía convocaron a otros estudiantes de la preparatoria a llevar a cabo una limpieza de los plásticos del río. Se dispusieron a realizar acciones de conservación del Ostuta.

 

No fue que tuvieran claro desde un principio lo que querían. No fue que ya supieran lo que debían hacer, conservar. No, no se hicieron su misión y su visión. Ellos y ellas limpiaron el río, y a la vuelta de la limpia ya estaba igualmente sucio. Los mismos que limpiaban dejaban las basuras de las bebidas que consumían.

 

Entre contradicciones y esperanzas participaron de su formación en la prepa y en talleres con otras organizaciones. Haciendo investigación sobre contaminación se encontraron con la noticia de que las inundaciones de Ixhuatán se debían a que la salida del río estaba obstruida. Se encontraron con los ríos y lagos que han sido afectados por derrames de contaminantes.

 

Las preocupaciones crecieron ante las posibilidades de ver contaminado uno de los últimos ríos limpios de México donde se puede lavar, bañarse, tomar agua para el riego de los frutales, donde los animales pueden beber; un río que desemboca y alimenta el mar.

 

Fue que se encontraron con el boletín “Panorama Minero del Estado de Oaxaca” –publicación del Servicio Geológico Mexicano edición de agosto de 2011–, donde se anunciaban las exploraciones y proyectos.

 

El documento nos reviró a la página de internet del Servicio Geológico Mexicano en la cartografía (SIAM), donde se dan a conocer los polígonos concesionados, las empresas que han adquirido dichas concesiones y el estatus que dichas concesiones mantienen actualmente.

 

Nos vimos en la necesidad de diseñar una estrategia de difusión de la información. Como preparatoria veníamos de un pasado de decadencia, desconfianza y de una contracampaña a la que le tuvimos que añadir nuevos elementos que no son de la cotidianidad. Lejos de apartarlos de la carga de ser una escuela donde los estudiantes se escapan de la institución le añadimos tareas, como parte de las materias, de caminar la comunidad, realizar ejercicios en los barrios, jugar con niños y niñas de primarias o jardines, ensayar actividades al aire libre, etcétera. Todos dijeron que éramos una escuela sin profesores, y nosotros lo deseábamos.

 

El 2 de marzo de 2013, la Asamblea Parroquial de nuestra Señora de la Candelaria y su párroco Lino Tenorio Cayetano estaban firmando una carta promovida por los estudiantes y el director de la preparatoria, Manuel Antonio Ruiz (texto creado colectivamente), donde se pedía a las autoridades de las comunidades y cooperativas resolvieran la situación de las inundaciones que solo dejan ganancias a los partidos políticos. Situación que resuelve el profesor Leonel Gómez y su concejo de ancianos, una de sus acciones más democráticas al inicio de su mandato como presidente municipal de San Francisco del Mar.

 

Mientras tanto, los y las jóvenes siguen sus capacitaciones y actividades. Por la noche del lunes o la madrugada del martes 24 de septiembre de 2013, fue forzada la oficina de la coordinación operativa de nuestra casa de formación, de donde extrajo todo nuestro equipo de comunicación en video (cámaras de video, computadoras, disco duro externo, quemador de DVD), sin tocar ningún otro material. Este equipo representa un importante elemento en la formación de los jóvenes, pero al mismo tiempo es la herramienta de la denuncia; consideramos que fue la razón por la que fue extraído.

 

Este incidente, consideramos, nos cohesionó a profesores y estudiantes y muchos padres y, sobre todo, madres de familia. Hicimos el mejor esfuerzo y preparamos, en conjunto, una gira río arriba que contenía el cortometraje “Ostuta: Hilos de vida”, una revista impresa, cápsulas radiofónicas, la obra de teatro “Ostuta: vida o muerte” en el formato de teatro foro, bailes de la región del Istmo y algunas artesanías creadas por los jóvenes , así como, para el área infantil, ludotecas con el tema de defensa del territorio.

 

El 8 de mayo de 2014 iniciamos la gira en Cerro grande, la agencia municipal cercana al mar y la última que toca el río Ostuta. De ahí caminamos hacia arriba hasta llegar a Zanatepec y San Miguel Chimalapas, y por inercia llevamos información a la asamblea parroquial de Tapanatepec y los ejidos de Corazones (Tapanateec) y Chahuites. Caminamos a la agencia de Cachimbo y a algunas cooperativas hasta llegar al Tribunal Permanente de los Pueblo en el Capítulo México en noviembre de 2014.

 

Este año cumplimos cinco de trabajos de información a las comunidades, trabajo hormiga que se extiende primero a lo regional para que, finalmente, en septiembre de 2016, llegara a ser tema del comité de productores de mango de Ixhuatán y de ahí saltara a autoridades agrarias y municipales de otros pueblos (Zanatepec ha tenido tres años de trabajo intenso en el tema entre sus ejidos y bienes comunales; en septiembre de 2014 hiceron la declaración de Zanatepec en rechazo a la minería).

 

20 de noviembre

 

Este año, aprovechando la noticia presentada como nueva en Ixhuatán, retomamos el proyecto “Consultas Comunitarias por la Vida” que mantuvimos durante 2014- 2015; abrimos una segunda temporada de la obra de teatro, foro y proyección de documentales, y recorrimos nuevamente los barrios.

 

El 20 de noviembre de 2016, la preparatoria llamó a la población a la manifestación y la firma de los distintos amparos que se impulsan como parte de la Articulación de Pueblos Originarios del Istmo Oaxaqueño en Defensa de la Tierra y el Territorio (Apoyo).

 

La Apoyo, compuesta por 30 organizaciones y autoridades de la región del Istmo, se propuso como una de sus líneas de acción generar cuatro amparos colectivos o regionales.

 

  • Amparo colectivo respecto de la licitación y asignación de contrato en proyectos Juchitán y Unión Hidalgo. Ley de Industria Eléctrica y su Reglamento. Que busca defender el derecho de los pueblos y comunidades indígenas de la región del Istmo de Tehuantepec, que no están siendo consultados sobre los diversos proyectos de infraestructura y generación de energía eléctrica que se están imponiendo sin ningún beneficio para la región.

 

  • Amparo colectivo respecto de los proyectos mineros. Con el que se busca defender el derecho de los pueblos y comunidades indígenas, que no están siendo consultados sobre los diversos proyectos mineros de la región, principalmente para la explotación de oro, mismos que resultan ser de los más agresivos y nocivos para la vida humana y la naturaleza.

 

  • Amparo colectivo respecto al megaproyecto de transmisión eléctrica y segunda temporada abierta. Con el que se busca defender nuestro derecho por estar siendo afectados por un megaproyecto a través del cual se pretende instalar infraestructura eléctrica sin respeto a la propiedad y territorios indígenas, ya que las autoridades federales han determinado que al no existir “ningún” tipo de afectación o daño a las comunidades de la región; en ese sentido han concluido que no hay necesidad de llevar a cabo un proceso de consulta.

 

  • Amparo colectivo respecto de las afectaciones de las Zonas Económicas Especiales. Con el que se busca defender nuestro derecho antes de ser afectados por la implementación de las Zonas Económicas Especiales, que con el argumento del desarrollo, urbanización y progreso despojarán paulatinamente a los pueblos y comunidades de la región de sus tierras y recursos naturales para la implementación de megaproyectos de infraestructura y explotación energética.

 

Mientras se llevaba a cabo el desfile tradicional por parte de las escuelas primarias, secundarias y el bachillerato oficial, la preparatoria salió al desfile a llamar a las y los ixhuatecos a presentarse en el parque a firmar dichos amparos; además, un equipo de jóvenes se instalaba en el parque, apoyado por el abogado del Centro de Derechos Humanos Tepeyac, para recibir las firmas de quienes quisieran oponerse efectiva y legalmente a la instalación de dichos proyectos.

 

Salvo casos aislados de personas que tienen muchas ideas para lo que hacen las demás personas pero no se atreven a ponerlas en práctica ellas mismas, las personas plasmaron sus firmas, con lo que abonaron a la resistencia de los pueblos que configuramos este Istmo de Tehuantepec.

 

En los siguientes días, hasta que los demás pueblos hayan concluido la colecta de firmas, la preparatoria seguirá recibiendo en sus instalaciones las firmas y copia de credencial de quienes quieran manifestar su rechazo a la instalación de la minería y los otros proyectos de despojo en la región del Istmo.

 

Los jóvenes, ahora como hace décadas, nos enseñan que hay cosas que valen la pena; nos enseñan que vale la pena conservar un río; que vale la pena conservar el río Ostuta; que vale la pena poner el ejemplo para que siga habiendo vida. Aquellos que iniciaron este proyecto fueron graduados al terminar la preparatoria como “guardianes del territorio”. Así se están formando los jóvenes con propuestas, los jóvenes que se convierten en defensores comunitarios.

Tomada de www.remamx.org

Defensa activa y efectiva

Manuel Antonio Ruiz

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