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15/3/2016

 

Está la puerta abierta

La vida está esperando

Con su eterno presente

Con lluvia o bajo el sol.

Está la puerta abierta
Juntemos nuestros sueños
Para vencer al miedo
que nos empobreció.

 

Don Benito:

 

Ora que voy viendo tu cara con preocupación, con la mirada fuerte; con esa voz que no se oye enérgica, pero que resuena al ser pronunciada; esa voz de gente de pueblo que no quiere llamar la atención, sino dejar sembrada la palabra en quien escucha. Tu voz que no quiere pronunciarse por miedo a tomar un nuevo compromiso, cuando el compromiso que se tiene ya es grande y supera cualquier otro. Lo escuché, me decías que valía la pena escucharte.

 

Ora que hiciste la caminada, tu gira, por las comunidades, cuando nos anunciabas que hay desgracia en nuestros pueblos porque dejamos de amar al Ostuta. Lo dijiste a la gente que tirar basura es ya un desprecio al río que nos alimenta y, después de hacernos conscientes de ello, lo miraste nuestro ojo y lo hablaste que había otros males peores y enumeraste las desgracias: la minera a cielo abierto en Chimalapas-Zanatepec, las salineras en el mar muerto y las eólicas en la costa.

 

Tu trabajo de campesino, de pescador, de artista y defensor comunitario ya es grande y supera cualquier otro compromiso que pudiera venir. Ese trabajo nos invitó a proponerte continuarlo bajo el cobijo de la academia mientras se llegaba el momento de hacer crecer la lucha.

 

Lo dijiste, en tu viaje, que vale la pena seguir siendo ixhuateco, que vale la pena ser mareños y que vale la pena ser pescador, y lo repetiste a la gente que vale la pena ser campesino. Burro entendió la gente que vale la pena ser campesino o pescador con un poco de letra: pa’ que no lo jueguen su cabeza, che.

 

Ora que ya hiciste camino, ya ando devisando que te paraste, ya no se ve que se mueve tu pie. Ya hasta parece que no eres Benito. Parece que ya cambiaste de nombre, ¿o mero es que tienes otro nombre? Hasta creo que ahora reconozco al ixhuateco promedio, parece que tu nombre ahora es egoísmo o egotismo ixhuateco. Parece que caminas la calle de la envidia de ver quién puede más. Parece que ahora respiras el miedo del ixhuateco a sentir que falló. Tu otro nombre es la vergüenza que el extranjero nos hizo cargar.

 

No lo pienses en otro nombre egoísta que tendrá seguramente un ingreso fijo, ingreso que seguirá siendo migaja que se le arroja al suelo. Ese otro nombre son los proyectos transnacionales. Benito es la defensa de la vida

 

Lo hablo al Benito que piensa en colectivo, piensa el nosotros (en el nos y los otros), piensa en el bien. Lo veo tu andar y me recuerdo a los más abuelos de los abuelos, aquellos que fueron grandes maestros sin tener letras, aquellos que te cuidan aún y que han sembrado en ti la defensa de la vida y de nuestro río Ostuta, de nuestra mar, de nuestro aire, de nuestro pescado, de nuestro camarón, de nuestra identidad.

 

Siento que las malas ideas y palabras se revuelcan en mi ser; salen las ganas de hablar de lo malo que está causando que no avances, y me doy cuenta, che, que eso es lo más sencillo. Tienes derechos a cansarte, como lo dijo lo’travez el Che Guevara, pero si te cansas no vas recuperar el derecho a ser una persona de vanguardia, de propuesta, de empuje; no tendrás la gloria de haber sido un hombre de bien y pasar a la historia.

 

El proceso que vivimos en la caminada nos ha enseñado a buscar alternativa, buscar respuestas, buscar construir lo imposible. Creímos en ti porque tienes el espíritu latinoamericano, porque tienes coraje, porque eres auténtico.

 

Hay gran preocupación en nosotros por verte inferiorizado. Siempre nos han dicho que somos menos, que solo podemos aspirar a ser lavadores de baño, tendedores de cama, servidores de mesa, repartidores de cerveza. Tú nos enseñaste lo que estamos haciendo en la prepa: que ora vamo’ ser que la juventud haga las cosas con dignidad. Caminar juntos es la vida, es estar de hombro a hombro pa’ salir adelante. Enseñaste que dinero no hay, pero nuestra mejor arma es la palabra que se hace vida. Por eso estamos luchando. Así fue que Benito se hizo palabra viva, se hizo esperanza.

 

Si lo que ha pasado es que sientes que no estás haciendo lo que debes, lo único que tienes que hacer es ser tú mismo. No necesitas ni siquiera ser lo que nosotros deseamos. Solo sé Benito.

 

Ora que estás parado, sin avanzar, no es tu camino el que está en juego, son nuestros caminos, el camino de las nuevas generaciones. Es el camino de los que esperamos volver a verte regresar a nuestro proyecto.

 

Sabes que estaremos apoyándote. Yo, un poco más viejo, no podré terminar el camino que empecé. Y sí hay otros que lo seguirán, pero tú eres el más joven, y quiero que tú seas quien lo transmita a las generaciones que no conoceré.

 

El camino que estamos construyendo no está hecho: tiene rocas, tiene espinas, tiene animales que desconocemos y que nos pueden hacer daño; tiene sacabrío, y no es que sea malo, es parte de nuestra vida, es parte de nuestra naturaleza para crecer, es parte de lo que tenemos que vivir para crecer, para seguir haciendo utopías.

 

Hay ludoteca, revista, radio, teatro. Hagamos arte para encender el ardor de nuestros espíritus. Vamos a formar niños esperanza, niños paz, niños que transformen Ixhuatán.

 

Estamo’ representado’ en ti. Eres nuestra salud, nuestra educación. Porque ya no queremos que alguien más interprete lo que debemos ser, que nadie más hable por nosotros. A eso le llamamos reivindicarnos.

 

El mar no es la libertad que soñaron los europeos, esa forma de pensar nos llevó a una crisis planetaria. El mar nos da la libertad de movernos y hacer caminos nuevos, pero nos sujeta en el entorno, sin dejarlo porque juntos somos uno mismo, eso que en términos escolares llamamos naturaleza. Somos una misma vida, eso que se llama simbiosis.

 

La nube es libre, viaja, se mueve, pero al final es atraída por la tierra. Eso somos los binni za. Eso somos nosotros y nosotras.

 

Hacer que el pueblo tome su palabra y su mando es hacer que los que estamos y somos del pueblo así como somos, así con miedo, así con incumplimientos, así con errores, así es como se debe hacer hasta que agarremos bien el camino. Por que ahora te pedimos que agarres el bastón de mando. La gente confía en ti. Las esperanzas que despertaste te están esperando. Tu gente quiere que tomes en tus manos la esperanza y las hagas realidad. No te queremos presidente, te queremos de representante.

 

Esperamos seas coherente contigo mismo. Dale respuesta a la primera palabra que lanzaste,: su respuesta es la esperanza y la invitación a la acción que la gente espera.

 

Por una vez en la vida toma una decisión que sea tuya. Aunque no nos favorezca, aunque sea contraria a lo que esperamos, pero que sea tu decisión.

 

El tiempo corre en su curso, pero la vida de la gente tiene medido su tiempo. Hay plazos puestos, y si no respondes las oportunidades que esta vida te ha brindado pueden pasar desapercibidas y generar males mayores. Esta es hora de decidir.

 

Fíjate que la vida que está esperando. Hay mucho por hacer. Hemos confiado en ti desde siempre. Los señores del dinero han puesto precio a nuestras cabezas. Hace unos días han asesinado a Bertha Cáceres, y creyeron que murió; sí eliminaron a una persona, pero su voz sigue retumbando en los bosques y ríos hondureños.

 

De la misma manera tu voz, tu palabra, tu mirada, tu esperanza, tu indecisión, tu corazón, tu voluntad seguirán retumbando en cada ola que golpea Aguachil; en cada viento del sur que refresca a Ixhuatán; en cada viento del norte que nos azota, tu voz estará unida al permanente murmullo del Ostuta, que se niega a morir.

 

Entendamos que tú eres el Benito de hace 1000 años, pero también el Benito de hace 500 años, que ha resistido en nuestras culturas, que insistimos en nuestro derecho de vivir. Eso también se ha llamado conseguir nuestra libertad. Y lo haremos con nuestras propias formas, con nuestra propia historia. Puedes dejar precedente para otros 100 o 500 años.

 

Recuerda que nosotros no pensamos a la manera del blanco occidental invasor; por lo tanto, no podemos esperar vivir sus conceptos. Si caminas en el mar muerto, el lodo del mar te llega a la rodilla. De pronto la libertad no es el sueño de no tener ataduras. Nuestra libertad es el lodo del mar que nos sujeta.

 

Te estamo’ esperando. Aún dejamo’ la puerta abierta. Ojalá llegues a tiempo.

Don Benito

Manuel Antonio Ruiz

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