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Ven el temporal y salen de vacaciones.

 

Nos achacan a los anulistas que gracias a nosotros el Partido del Trabajo haya perdido su registro. No me hace gracia, pero, si fue una víctima colateral, pues con la pena. Ese partido fundado por Raúl Salinas de Gortari me tiene sin cuidado. Fuimos el 4 por ciento del total de votantes, pero el 56 por ciento de las personas en la lista nominal ni siquiera salieron: llámesele flojos, hartos, valemadristas, futboleros irredentos, hijos de Peña. Lo que guste, a ellos les importa un comino las elecciones y les tiene sin cuidado lo que opinemos de ellos. Son la mayoría silenciosa.

 

El resultado hoy festejado de un poco más del 43 por ciento de los electores que salimos a sufragar no fue por lo que andan diciendo. Al coincidir ahora más campañas locales en la federal acerca más votantes porque estos salen a evaluar a la autoridad más cercana a sus afectaciones. Por eso se dio esa cifra; si no, el abstencionismo rondaría cerca del 70 por ciento. Así de simple. Así que la primera manipulación de los datos les lleva a los hoy “politólogos” de ocasión a hacer lecturas equivocadas del resultado global. Hasta ahí.

 

El PRI va a gobernar sobre una masa de votantes que rondará los 10 millones de mexicanos que hoy los eligen. La lista dice que hay 83 millones y medio, así que la danza de números del partido que tendrá la mayor cantidad de diputados solo representa un poco más que del 12 por ciento del total de votantes. Entonces, no le veo la gracia de la representatividad, puesto que no la tienen. Uno de cada 10 mexicanos vota por el PRI, y con eso son el partido con mayoría en el congreso. ¿De qué democracia hablamos?

 

Morena festeja un “triunfo” en la capital y en el centro del país con 2 millones de votos (eso es menos del 3 por ciento). ¿Eso qué demonios representa? El PRD ya apuntó a la extinción y el PAN anda con 7 millones, que son el 8 por ciento del total. Las estadísticas mienten porque se basan sobre la base de que los 35 millones de votantes, lo que hace parecer que eso fuera el 100 por ciento, y claro que la representatividad cambia, pero eso es marrullería matemática para hacernos creer lo que no son. Los partidos hoy son nada en el espectro del total; juntos y con todo y los anulistas solo lograron animar a menos de la mitad de los votantes en México. ¿El resultado? Ya no tienen legitimidad, ni siquiera numérica.

 

Entonces, ya no estamos hablando de lo mismo; entonces, este sistema de democracia ya no opera; entonces, es necesario replantearnos qué vamos a hacer porque así no vamos a ir a ninguna parte.

 

Los anulistas no nos hemos podido articular como un frente: somos unos solitarios del bosque jugando a querer ser los nuevos protagonistas. Tampoco veo futuro así como estamos. Luego entonces, la respuesta yo la veo en Zapopan, con Pedro Kumamoto, quien creo yo es el que ha marcado el hito a seguir. Sí, de un joven de 25 años que ha delineado lo que se debe hacer en la sociedad y sus votantes es el parteaguas para que la democracia participativa realmente prospere en México. No es la única vía, pero sí ese es el rumbo. La vía partidista como la conocemos ya está agotada. ¿Son necesarios los partidos? Sí porque hacen confluir ideologías y responsabilidades; son parte de la democracia, pero no son la única vía. ¿Refundar la política? También, para que no sea trampolín de arribistas con ganas de escalar en la escala social y ya no sea sinónimo de nuevos ricos y corrupción.

 

¿Cómo debería ser este nuevo camino? No creo que plantearlo ahora sería adecuado porque eso se construye con todos. Aunque la base de lo que no sería tendría que ser el espejo donde hoy se mira a la clase política. De ahí tendríamos que partir. Tendría que incluir a todos. Somos un país diverso y tendríamos que vernos todos reflejados. Entendamos que somos un país con muchas naciones juntas, con muchos idiomas, culturas, cosmovisiones, que en los órdenes del poder y de gobierno tendría que verse reflejado. Esa es la apuesta.

 

Pante: ya listo con guayabera, zapatos y todo el ajuar para la reunión del primer año del PANÓPTICO IXHUATECO. Que celebremos muchos años más.

De las elecciones, las trampas de las estadísticas y las lecciones que surgen

Joselito Luna Aquino

Tomada del sitio www.lopezdoriga.com

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