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“Los problemas relacionados con la educación no son solamente problemas pedagógicos, son problemas políticos y éticos como cualquier problema financiero”. Paulo Freire.

 

Cada año, como ya es de nuestro conocimiento, en estas fechas se aproximan las inscripciones al nuevo ciclo escolar que comprende el periodo 2014-2015 en todos los niveles educativos, no solo en nuestra población, sino en todo el país. Y es en estos tiempos cuando los interesados, dígase estudiantes y/o padres de familia, se preguntan ¿en dónde continuar los estudios? Esto sucede con mayor frecuencia en los egresados de la secundaria, pues, bombardeados por la propaganda del COBAO y la Preparatoria por Cooperación José Martí, no deciden a cuál asistir.

 

Pero ese no es el único factor, hay otro que considero el determinante: el dinero. Se suman a la causa las apariencias, que sí engañan, y la mala información que de cada una de ellas se difunde.

 

Después de mis experiencias obtenidas, primero como estudiante del COBAO y después como docente de la José Martí, el concepto y la práctica de educación me fueron totalmente cambiados, y es por ello que me parece una verdadera problemática encontrarme con educandos que no se sienten convencidos de asistir a la escuela a la que fueron inscritos. Para muchos no es lo que se esperaban y para otros nunca les pareció, pues fueron sus padres quienes decidieron por ellos. Razón por la cual se me hace muy importante abordar el tema.

 

Por educación se entiende toda formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen. Solo en la educación puede nacer la verdadera sociedad humana y ninguna persona vive fuera de ella; además constituye una fuerza posibilitadora de cambio y es impulso de libertad. Por consiguiente, la opción se da entre una educación para la domesticación alienada y una educación para la libertad.

 

En la actualidad, la mayoría de las escuelas de gobierno, mejor conocidas como escuelas de calidad de nivel medio superior y superior, han sido sometidas al proyecto de educación por competencias,  ideología que nace de una economía neoliberal interesada en que las instituciones educativas se conviertan en centros de adiestramiento para el trabajo, de las que egresen personas poco pensantes, pero dóciles y con la porción de conocimiento y las destrezas suficientes para aceptar empleos precarios y mal pagados.

 

En cambio, la educación libertadora del conocimiento es comprendida como un proceso y no como un acto mecánico de la mente. No se debe juzgar a las personas predominantemente por su inteligencia. La razón está siendo superada por la comprensión. El conocimiento no se construye solo con la razón, sino también con base en sensaciones, emociones e intuiciones.

 

El modelo de educación liberadora se basa, fundamentalmente, en los aportes originales de Paulo Freire. Las bases principales de este método están en la concientización, la liberación personal y sociopolítica y el diálogo. El proceso educativo es constante ejercicio hacia la liberación, al descubrimiento de los problemas y de sus soluciones, al ejercicio de la creatividad y desarrollo de la criticidad.  Se busca un cambio estructural de la sociedad de modo que se puedan superar las relaciones de dominación, de discriminación, de competitividad, la explotación para lograr construir relaciones de paz, de justicia, de participación, de complementariedad pasando de la confrontación a la complementariedad y de la dominación a la colaboración. De ahí que las estrategias educacionales deben ser siempre dialógicas y participativas. En la medida en que las tentativas individualistas y de competitividad van siendo superadas, las actitudes son de respeto.

 

Formar personas libres, con pensamiento crítico, que respeten y acepten la diversidad y que desarrollen la capacidad de transformar la sociedad, apoyados en una escala de valores compartidos por todos los que intervienen directa o indirectamente en dicha formación, requiere mucho más que un método que siga los lineamientos del mercado laboral.

 

“La educación necesita tanto de la formación técnica, científica y profesional como de sueños y utopías”. Paulo Freire.

Escuela vs. educación

Alhelí Ruiz

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