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12/5/2016

 

Como docente oaxaqueño me ha tocado participar en un sinnúmero de actividades educativas –organizativas bipartitas (sindicales afiliadas a la CNTE-Sección 22 y oficiales)– en busca de una alternativa educativa preocupada por el rescate de Oaxaca de los últimos lugares en los estándares gubernamentales de aprovechamiento escolar y otros.

 

Quiero recalcar que la propuesta del PTEO (Plan Para la Transformación de la Educación de Oaxaca) es una que nace de las bases magisteriales, recopiladas del sentir de los pueblos en sus diferentes regiones. Engloba, a nuestro juicio, una amalgama de necesidades que son causantes del retraso de los pueblos originarios. Los docentes oaxaqueños hemos sido testigos de cómo el hambre y la miseria golpean a los padres de familia de nuestros pupilos. Las oportunidades que el gobierno anuncia en medios locales y nacionales no trastocan la miseria que se vive, además del incesante acoso de empresas transnacionales e internacionales, que ven en las tierras y playas del estado un botín para seguir acrecentando sus riquezas a costa del despojo y sufrimiento de nuestro paisanos.

 

La fundamentación teórica del PTEO se basa en el rescate de la identidad de los pueblos, que a mi juicio ha ido adoptando características de otras latitudes al remarcar muy categóricamente la incursión de lo medios de comunicación masivos, que se olvidan de mostrar las características de los pueblos de México a cambio de programas y souvenirs que traen los extranjeros.

 

Epistemológicamente hablando, nuestro proyecto alternativo de educación en Oaxaca se enfoca en el rescate de la identidad, el humanismo, el tequio, que han sido por muchos años la estructura que ha sostenido a los pueblos originarios. Es, pues, el PTEO una propuesta oportuna para avanzar en el rescate de la identidad de los pueblos y, por ende, la de las y los habitantes de las regiones que componen nuestro bello estado oaxaqueño.

 

Reflexión: maestro, tú que has luchado por muchísimos años a la par con los diferentes pueblos que te ha tocado trabajar; tú que has sufrido en carne propia las desilusiones de cientos de habitantes enclavados en los más recóndito de las sierras, valles y montañas, persiguiendo que tus alumnos alcancen un nivel educativo que los haga sentirse orgullosos de sus raíces, no puedes permitirte, en estos tiempos en que el poder político se ha mezclado con el económico, caer en manos de la ambición del dinero, donde el sistema corrupto te ha tendido una trampa de la que será difícil salir, sobre todo que te hará ver con otro rostro diferente: un rostro que ya no podrán ver los habitantes de un pueblo que confiaba en ti, en su líder moral, que era motivo de inspiración de los pupilos.

 

Es una realidad en el estado oaxaqueño, en los municipios donde eligen a sus representantes a concejales, encontrar a un maestro que, con el pretexto de que sirve medio tiempo en el cargo de elección popular para el que fue elegido, cobra el 100 por ciento del salario asignado. Es de reflexionar este acontecimiento que ha marcado la vida de muchos docentes porque han sido tocados por el poder del dinero, y se olvidan de que el docente no es burgués.

 

A mis compañeros maestros que forman parte de las diferentes planillas (que son muchos, por cierto) espero que no se les olvide que la sociedad nos observa y que el tiempo no perdona.

 

Para comentarios, WhatsApp: 9941031425.

PTEO, sí; trabajar medio tiempo en el ayuntamiento, ¡no!

Clemente Vargas Vásquez

Tomada de www.oaxaca.me

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