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Los caminos están rehaciéndose, el desarrollo ha llegado, y, después de instalado, entonces viene una consulta que contraviene los acuerdos internacionales para la aplicación de proyectos de desarrollo en las comunidades indígenas.

 

La guerra no declarada abiertamente a los pueblos indígenas -pero sí peleada- se está librando. Una guerra tan o más sucia como aquella realizada en los 70. Una guerra donde los muertos son los indígenas. Ellos y ellas son gente con iniciativa, con entrega, con verdadero corazón y que no están por descanso o por juventud o porque no tengan nada que hacer. Muchos de los muertos son directores de radios, artistas, comunicadores, campesinos, pescadores. A ellos y ellas me refieren las palabras del Che (Guevara) en aquella carta que dirige a sus hijos: “Sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario”.

 

Retomo la voz de quienes están en la trinchera o en el frente de batalla. Algunos les llaman héroes o heroínas, otros les pusieron nombre de defensores comunitarios, otros más les dicen activistas y algunos más solo les llaman grilleros, opositores al desarrollo.

 

Chabelita habla por sí misma para explicarnos la situación de Juchitán:

 

¿Quien es Chabelita?

 

Padiushi, buenos días a todos y todas. Con esto les digo claramente que soy mujer zapoteca de Juchitán. Más que hija de na’ Yerma, soy hija de la diócesis porque mi historia, mi raíz, está más en la parroquia.

 

(La voz se quiebra y las lágrimas brotan sin pena)

 

Así nació la conciencia

 

Esto (que voy a decir) da tristeza, da tristeza y da coraje, ya que en la diócesis, gracias al plan de trabajo de don Arturo (obispo emérito, séptimo obispo de Tehuantepec), que es opción preferencial por los pobres, empezamos a ver toda la historia de la llegada de los españoles (cuando me integré a la parroquia fue en el 87. En el 92 trazamos ese plan diocesano de rescate, de valoración cultural, de resistencia,) y ante la protesta que realizamos en la vigilia del 11 de octubre de 1992, que fue donde recopilamos la vivencia de las culturas indígenas de la región del Istmo, vi esa lucecita que dice: no solamente palabras en el catecismo, en las comunidades eclesiales de base, sino esa práctica, esta inculturación, esa presencia de Dios en cada una de las culturas.

 

La radio comunitaria Totopo hacía sus invitaciones para informar a la comunidad, sobre todo a la Séptima Sección, sobre la invasión, y en la diócesis se daba la llegada de las transnacionales. Ahí empezó esa inquietud.

 

El camino de lucha

 

El 24 de febrero de 2013, en la primera convención campesina en Juchitán en el foro ecológico, fui invitada. Antes (el Centro de Derechos Humanos) Tepeyac había hecho cuatro reuniones en mi casa, donde se invitaba a los campesinos, a los pescadores; se informó cómo las transnacionales han destruido parte de América Latina. Ante la amenaza de unos intermediarios de la empresa Gas Natural Fenosa, mi madre me jala y me dice: “Ya basta. Ya no vayas”.

 

Pero yo, al ir al campo a ver, a los que mi mamá buscaba para ir a sembrar, a limpiar, para ir a dar la vuelta la parcela, yo salía a las parcelas de los vecinos para informarles de la llegada de Gas Natural Fenosa del despojo que venían haciendo.

 

Entonces, cuando los españoles vieron (…) era un español y un chino que llegó ahí al rancho a dejarme un citatorio, porque ya habían ido con mi madre para rentar su parcela, y mi madre les dijo que no. Cuando ellos ven esto investigan  y dan con que la parcela ya estaba a mi nombre; entonces me llevaron la invitación, me invitaron a dos reuniones en la parcela de un vecino; entonces aproveché la oportunidad, y gracias a eso muchos de los que están de esa zona (…) porque si no ese biiyoxho hubiera abarcado parte o más cerca de la colonia San Isidro, o sea, más dentro de la Séptima (Sección) porque las parcelas que estaban de paso cruzan cuatro milpas, que es donde está mi parcela. Varios de esos señores ya no aceptaron ese contrato; entonces ya empezaron a señalarme que yo andaba de parcela a parcela.

 

Cuando Radio Totopo da esa invitación, todavía le dije a mi mamá: “Que no voy a ir”, y andaba yo sacudiendo mi lugar de trabajo y me encontré con un folleto que la diócesis sacó en el 92 de los 500 años de resistencia indígena negra y popular, de la historia, de los compromisos reales de la diócesis, de hacer hechos, no palabras; entonces dije: “Aquí está la práctica”. Ese día me integré a la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco.

 

Amenazas y traiciones

 

Dentro de esas vivencias es donde siento esa tristeza y ese coraje porque la mayoría de los compañeros de los hermanos que participaban en los grupos tiene contrataciones con esa empresa. En vez de hacer práctica esto, se olvidan de esa historia, de esa memoria histórica de los zapotecos; muchos de las compañeras, de los compañeros, de los apóstoles o de las socias, que eran compañeras que  reflexionaban tan bonito en cada una de los temas en las fichas que veíamos de la cultura, de la resistencia y de la invasión, se fueron con la empresa; entonces, esa agresión fue más fuerte, de los que estaban dentro de la comunidad, de la iglesia, que los que estaban fuera, porque nos señalaron más directamente.

 

Ahí empecé la lucha. Veo la necesidad de los compañeros: invitan a un campesino, a un pescador a un evento que en Chiapas, que en Oaxaca; entonces, me piden: “Ve. Tú puedes ir”. Les digo: “Sí, pero ¿el sentir de ustedes cuál es? ¿Qué voy a llevar? Díganme ustedes, como campesino o pescador, ¿qué voy a decir? Si ustedes no me dicen, nomás no voy. Pues vamos con uno de ustedes para que sepan que no solo llevamos nuestra voz, sino también de la base”.

 

Ante tantas amenazas, tanto hostigamiento, tanta difamación, se dispersa la gente o le da miedo cuando ven las  amenazas.

 

Y, dentro de la supuesta consulta indígena, es un triunfo eso que hayan traído una consulta indígena, pero también es un riesgo porque, como dice la compañera Betina (mujer binniza’, luchadora, amenazada de muerte con un proceso judicial que terminó por exonerarla ante la presión internacional, miembro de la Asamblea de los Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio), no es la comunidad, somos unas cuantas, unas cuantas personas conscientes y responsables de defender la tierra; la gran mayoría son los sicarios de la empresa, son los pistoleros y unos que otros trabajadores; son sindicatos, pero la mayoría que está ahí en la consulta son los que quieren pasar lista nada más, no son los obreros que quieren trabajar en la empresa, sino que son todos los jefes los que les gusta pasar lista y que los otros chambeen, y son conocidos de la comunidad, la mayoría son familiares; los pistoleros de la empresa, la mayoría son familiares, son amigos, son conocidos; por lo tanto, decimos que esta consulta no es válida, no se debe de tomar en cuenta porque están comprando a esta gente, dentro de la consulta, con una torta y con un agua.

 

Han ido a casa de compañeros y a mi casa a disparar, a echar de balazos, llamadas; desde que empezó la consulta, recibimos llamadas de amenaza, de no estar ahí, de que salgamos; de que, si hablamos, si participamos, nos iba a pesar.

 

En la última fase de diciembre hice una pregunta a la empresa sobre la limpia de los terrenos, que si estando las aspas eólicas podíamos quemar la maleza. Se cuestionó Centeno diciendo de que eso no lo tenían planeado.

 

Porque hay muchos campesinos dentro del polígono que no aceptaron y trabajan bien porque esos campesino siembran de todo y tienen que limpiar constantemente la maleza y amontonan la maleza y la queman porque la ceniza se utiliza como abono orgánico, y me dice que no lo tenían pensado, pero el 9 de enero incendian mi parcela; es una pastura que le dicen colisión, de esa pastura que se vende por paca. En ese terreno y todo la orilla esa parcela tiene doble regadera, de los lados tiene su compuerta y todo el terreno tienen su canalito para regar; le llamamo regadera, pues, y muy sorprendente porque ni antes, que tenía rama para cerco, nunca se quemó esa parcela, y no se quema atrás de esa regadera, sino en medio del terreno. Ahorita están haciendo que es provocado.

 

Esa es una de las amenazas más fuertes que hemos tenido porque, pues, amamos la tierra, valoramos mucho la tierra. Le decía yo en uno de los temas que mi papá antes de sembrar pedía perdón, se arrodillaba y luego empezaba a hacer sus surcos porque es una violación a la madre tierra. Al poner estos gigantescos monstruos, pues, es peor tantito: toneladas y toneladas de cemento que van.

 

Esto es mucho trabajo muy pesado, como decía don Arturo: “Si nosotros no nos articulamos, si nosotros no unimos fuerza y a tiempo, nos van a fregar”, y ya empezaron a fregarnos, pues, con tantas amenazas, con tanto hostigamiento.

 

A una compañera de la asamblea dos veces han intentado secuestrarla y dos veces a su hijo. Orita en la Séptima se ha desatado mucho asalto, asesinato. Gracias a la llegada de esas empresas en la Séptima es muy famoso que es agresivo, esa fama la ha cargado la Séptima gracias a dos familias: los Hernández y los Terán, que era el conflicto de años, entre esas dos familias, pero nunca asaltos y matanzas a otras personas.

 

Orita con la carretera, o sea, son varios camino que han hecho la empresa, y es para escapatoria de los asesinos, de los asaltantes; gracias a esas carreteras que han hecho se ha perdido mucho ganado, la totalidad de chivos de los campesinos se pierde cada año; pero gracias a la llegada de esas empresas, antes no había todo eso.

 

Esta es la invitación que todos tomemos conciencia, que veamos por nuestra comunidad y no por nosotros mismos. Gracias.

 

Ya en Zanatepec llegaron las mineras a hablar con las asambleas; ya, entonces, empiezan amenazas a circular. Y el miedo se huele, se siente, se vive. Pero la indignación ética va creciendo.

 

Por cierto, ¿alguien quiere unirse a la Constituyente? ¿Alguien puede asistir a las reuniones y coordinar esta propuesta? ¿Hay alguien que crea que el camino de las instituciones funciona y que es posible refundar este país? Por favor, no se quede fuera de la Constituyente. Ya estamos reuniéndonos en Oaxaca y en Juchitán. Hablemos de eso en otra ocasión.

Voces de la resistencia

Manuel Antonio Ruiz

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